Click sobre las fotos para ampliarlas y disfrutar los paisajes.

lunes, 23 de febrero de 2009

Próximo destino: Valles calchaquíes.

Ya está en pie la próxima caminata. Ir desde Amaichá del Valle (Tucumán) hasta Cafayate (Salta), recorriendo las Ruinas de Quilmes y Tolombón, los valles calchaquíes y, claro!, Amaichá y Cafayate. Distancia estimada: 80 kilómetros.
La llevaremos a cabo en semana santa de 2009

Corrientes 09

Mapa del recorrido realizado a pie.


La partida en la localidad de Caa- Catí: "Clavado muy hondo... en la historia correntina"

Letra de otro chamamé en la salida de Caa-Catí.


Aquí es en la entrada del parque nacional.


A pesar de que parece mucho equipaje, en realidad ni siquiera carpa llevamos, y la noche de año nuevo fue al aire libre.


Bueno, caras de cansancio... (?)


El feroz arenal.


Entrada al pueblo de Palmar grande.


Vane posando junto a unos caballos que nos encontramos.


Aquí el encuentro con una viborilla. Estimo que será una Yarará, pero si alguien me lo puede confirmar, eternamente agradecido.


A la caza de la viborita correntina. Huyó.


Unos terribles cebúes ven pasar a los caminantes.


Rancho Rincón Porá!


La Vane enfrentando el camino.


Rancho El tacuaral. En el primer viaje con Juanro aquí fue donde NO nos dieron asado.


Este es el primer amanecer del año 2009, desde algún ignoto lugar de la provincia de Corrientes. Contra el cielo se recortan las palmeras. Lo demás es camino, camino y poesía.

De Caa-Catí a Mburucuyá (82 kilómetros, Provincia de Corrientes)

La idea original de estos viajes y, por lo tanto, de este blog, surgió después de toda una vida de escuchar aquel bello chamamé llamado "Viejo Caa-Catí" de Edgar Romero Maciel y Alberico Mansilla. La letra de dicha canción es la que está a la derecha, y que se oye como música de fondo.

Quien lea, pero sobre todo escuche, este impecable llamado litoraleño, no negará en su alma la imperiosa necesidad de recorrer aquellos parajes tal como lo describen los autores. Y eso hicimos. Caminando. Habremos de confesar que hubo un primer intento, acompañado de mi hermano, en el que fracasamos, abandonando la caminata al llegar a la localidad de Palmar Grande. Incontables motivos, entre los que podríamos destacar falta de logística y planificación, para ocultar la brutal verdad de que, por ejemplo, yo me fui con mis zapatos de oficina. En fin.

El segundo intento fuimos con la Vane, y aunados esfuerzos nos dejaron, finalmente, en nuestro destino final, la ciudad de Mburucuyá, distante 82 kilómetros de nuestro punto de partida, la ciudad de Caa-Catí. Un día y medio de caminata feroz por el arenal, primero, y el Parque Nacional, más adelante. A continuación, las fotos y el mapa del recorrido.